Alarma energética Colombia produce menos petróleo y más deudas
Las cifras de enero revelan una producción petrolera de apenas 746.444 barriles diarios, mientras el gas natural cae más de 9% frente al año anterior. La política energética del gobierno Petro y la declinación de campos maduros, señalados como factores clave del deterioro.
El inicio de 2026 no trajo buenas noticias para el sector energético colombiano. Los datos oficiales de enero confirman que tanto la producción de petróleo como la de gas natural cerraron el primer mes del año en terreno negativo, profundizando una tendencia que inquieta a analistas, empresarios y al propio gobierno, dado el peso que estos hidrocarburos siguen teniendo en las finanzas públicas y en la balanza comercial del país.
El crudo, por debajo de las expectativas
La producción de petróleo en enero de 2026 se ubicó en 746.444 barriles diarios, lo que representó una caída de 3,03% frente al mismo periodo de 2025, cuando la producción se situó en poco más de 769.751 barriles diarios. En términos mensuales, la situación no fue mucho mejor: se registró una disminución de 0,10% frente a diciembre de 2025, cuando la producción de crudo alcanzó más de 747.171 barriles diarios.
Estas cifras confirman un estancamiento estructural que ya ve
nía siendo advertido por el sector. El descenso no solo se observa en la comparación interanual. Frente a diciembre, el retroceso fue marginal, de 0,10%, lo que confirma una tendencia de estancamiento más que un ajuste puntual.
En materia de concentración geográfica, la dependencia del país sobre el departamento del Meta sigue siendo muy alta. El Meta concentró más de 58% de la producción nacional, con un aporte de 433.379 barriles diarios en enero. Casanare ocupó el segundo lugar con una participación de 14,5%, seguido por Arauca con 6,6%. En el Meta, los principales campos que contribuyeron a la producción fueron Rubiales, Castilla, Caño Sur Este, Castilla Norte y Chichimene.
En cuanto a los actores empresariales, las mayores productoras fueron Ecopetrol, Frontera Energy y SierraCol Energy, según datos de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet).
El gas, con una caída aún más preocupante
Si el panorama del petróleo es desalentador, el del gas natural resulta todavía más grave. La producción de gas registró una caída anual de 9,4% en enero de 2026 frente al mismo mes de 2025. En enero de 2025, la producción alcanzó 1.314 millones de pies cúbicos diarios, mientras que en enero de 2026 se ubicó en 1.190 millones de pies cúbicos diarios.
El retroceso mensual también fue negativo: se presentó una variación mensual negativa de 0,17% frente a diciembre de 2025.
En términos de gas comercializado —el indicador más relevante para el mercado interno— la situación es aún más crítica. La producción comercializada cayó 16,8% en enero, al situarse en 683 millones de pies cúbicos por día, frente a los 821 millones reportados en igual periodo del año anterior. En comparación mensual, la disminución fue de 1,44%.
Las cifras de gas comercializado también reportaron descensos anuales de 13,15%. En la comparación mensual, la caída en este segmento fue de 2,5%.
Frente a estas cifras, el nivel de importación de gas ha comenzado a escalar: para enero de 2026, más de 21,4% del gas requerido fue importado, mientras que poco más de 78,5% correspondió a producción de origen nacional. Un dato que refleja cuánto ha erosionado la autosuficiencia energética del país en este frente.
Geográficamente, los departamentos con mayor producción de gas fueron Casanare, con una participación de 66,4%; La Guajira (6,85%); y Córdoba (6,73%). En Casanare y La Guajira, los principales campos productores en enero fueron Pauto Sur, Cupiagua, Cupiagua Sur, Floreña y Chuchupa, este último ubicado en La Guajira. En cuanto a las compañías líderes, Ecopetrol volvió a liderar la producción de gas, seguida por su filial Hocol y, en tercer lugar, Canacol.
¿Qué hay detrás de los números?
Las causas del declive combinan factores estructurales con decisiones de política pública. Representantes del sector atribuyen la contracción principalmente a la declinación natural de los campos maduros y, en menor medida, a interrupciones operativas asociadas a protestas y bloqueos en zonas productoras.
Pero el peso político de la crisis energética recae en buena medida en las decisiones del gobierno nacional. La política energética del presidente Gustavo Petro ha marcado un punto de inflexión. La administración decidió no autorizar nuevos contratos de exploración de hidrocarburos, priorizando una transición hacia fuentes renovables y energías limpias. Si bien la estrategia busca reducir la dependencia de combustibles fósiles, el sector advierte que la falta de nuevos proyectos podría acelerar la caída productiva en los próximos años.
Un contexto que preocupa
Durante 2025, Colombia mantuvo una producción promedio de 746.000 barriles diarios de petróleo y 794,5 millones de pies cúbicos diarios de gas. Sin embargo, los datos de enero evidencian la presión estructural que enfrenta la industria, especialmente en un contexto de limitada incorporación de nuevas reservas.
El comportamiento de los próximos meses será determinante para evaluar si la contracción responde únicamente a factores coyunturales o si confirma una tendencia estructural descendente. En un país donde el petróleo y el gas siguen siendo pilares de las exportaciones y de los ingresos fiscales, cualquier variación sostenida tiene implicaciones macroeconómicas relevantes.
El reloj corre y las señales del primer mes del año no generan optimismo. Colombia tiene por delante el desafío de conciliar una agenda de transición energética con la urgencia de sostener los ingresos que hoy le permiten financiar el gasto social y mantener el equilibrio fiscal.
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