Del tema que se evade: “La Hermana Muerte”
Definitivamente la vida como la entendemos hoy, quiéralo uno o no, se encuentra condicionada por hermana muerte, por tanto, nos limita la vida por donde se le mire; la destrozará en cualquier momento.
Pretender oponerse a la hermana muerte, es un intento inútil y aun que inverosímil, parezca es en la misma muerte donde cobra sentido la pregunta por la vida, donde siendo conscientes de que un día moriremos,intentamos inútilmente eternizarnos en una tierra que ni siquiera nos pertenece.
Y es precisamente ese saber de la conciencia sobre la muerte, lo que nos condiciona, de allí que, intentemos proceder en la vida con la intención de no morir lo antes posible. Luego “haz el intento por no morirte”. Y veraz que, ante ello, de nada sirve la astucia de Sísifo.
Sobre la magna muerte, la literatura es exponencialmente holística, y perceptible a toda forma de sentir y pensar. Con la muerte sea recreado hasta el arte. “¿Qué es la vida para un hombre que ha cometido un crimen?” se pregunta Dostoyevski, y se responde: “La muerte lo persigue, no solo como castigo, sino como una sombra inseparable de su propia conciencia.” Esto lleva a considerar el papel que juega la muerte en la escena de la vida, pero sobre todo en la conciencia del hombre que la piensa y la observa mística.
Muchos filósofos a lo largo de la historia han reflexionado profundamente sobre la muerte, no es fácil su comprensión, el intento de dilucidar sobre la muerte con claridad es casi imposible, es una hermenéutica que en muchas ocasiones se vuelve doxa, y el raciocinio se estrangula así mismo tratando de hallar luz en la oscuridad o lógica en la ilógica.
Sócrates, por ejemplo, enfrento la muerte con dignidad, en el “Fedón o del Alma.” Se describe brillantemente el fenómeno de la muerte. Platón, (2016) expone la inmortalidad del alma, como la teoría de las ideas y la naturaleza del alma frente a la muerte, mostrando que el alma es simple, inmaterial e inmortal, y que la muerte es una transición en la que el alma se libera del cuerpo para alcanzar un conocimiento más puro.
Además, acota que filosofar es aprender a morir y veía la muerte como la liberación del alma del cuerpo. Esta es una lectura griega de corte idealista que permite entender, el concepto de la muerte, desde la mirada reflexiva y esperanzadora por cuanto posibilita extender la vida más allá de la muerte.
Por otro lado, Aristóteles (2014 – 2003) expresa algo un tanto diferente, si usted se sumerge en los textos de: “Acerca del Alma” y “La Metafísica” Se puede deducir, que la muerte es entendida como el proceso de disolución del compuesto cuerpo-alma, donde el alma no existe separadamente del cuerpo y no es inmortal en sentido estricto. Esta visión de la muerte como concepto de interpretación desde la mirada de Aristóteles, es divergente en la continuidad de la vida que expone Platón, puesto que para Aristóteles la muerte define a la vida. Son miradas antagónicas de una misma realidad, son lecturas diferentes por cuanto que cada pensador interpreta su mundo, interpreta su realidad.
Epicuro, por ejemplo, sobre la muerte expresó que “no debemos temer a la muerte, ya que mientras existimos, la muerte no está presente, y cuando llega, ya no existimos”. Esto permite evocar la importancia de no tener presente la preocupación por la muerte, ya que en todo caso cuando estamos vivos ella no está, y cuando llegue nosotros ya no estaremos o existiremos. Sin embargo, esto puede permitir analizar la cuestión desde una perspectiva racional, es decir, la muerte siempre está presente en la conciencia misma, como una verdad irrefutable que tarde o temprano habrá que enfrentar.
Ahora bien, sobre la forma en cómo enfrentarla dependerá de cada sujeto, en la forma como haya construido su presaber, sus creencias, sus narrativas o la misma forma de como él entenderá su realidad, lo cierto es que cuando la muerte llega nos quita la vida, y dejamos de existir.
Séneca otro importante pensador Estoico de la historia del imperio romano, sobre el concepto la muerte sostiene que “No caemos repentinamente en la muerte, sino que avanzamos minuto a minuto hacia ella. Cada día morimos un poco, cada día se nos priva de una parte de la vida, y entonces, incluso cuando estamos creciendo, la vida decrece. La muerte no viene de una vez, pero llamamos muerte a lo que nos arrebata lo último”
En otras palabras, Séneca enfatizó que la muerte es una certeza y que aceptarla permite vivir más plenamente. Lo que en cierta medida posibilita leer o comprender la importancia de la reflexión sobre la muerte en nuestras vidas para precisamente llevar una vida más plena. Heidegger Martin, (2022) uno de los más influyentes pensadores de los últimos tiempos consideró la muerte como una parte esencial de la condición humana y que la relación con la muerte determina la forma de existir. El ser-para-la-muerte se refiere al hecho de que los seres humanos son conscientes de su propia mortalidad, lo que los lleva a cuestionar el sentido de su existencia y a tomar decisiones en función de su finitud. Luego una vez más, el hombre se encuentra condicionado a pensar sobre la muerte, como algo que inalienablemente le asecha en la construcción de su ser. Pero en ese mismo sentido Heidegger entiende que la muerte, es aquel horizonte que da significado a la existencia.
En este mismo sentido, el doctor Edgar Morín, proponeuna perspectiva que se acopla casi imperceptiblemente al entender al fenómeno de la muerte como aquello que hace parte de la vida misma: “La muerte introduce la ruptura más radical y definitiva entre el hombre y el animal. Se puede decir que el hombre es el animal desde que entierra a sus muertos, siendo en ese momento cuando comienzan las creencias religiosas: el otro mundo. La magia, la brujería, el espiritismo, los chamanes, las creencias en la otra vida, en la resurrección, en la inmortalidad, naciendo así el intento humano de resolver el problema de la muerte.”
Emmanuel Teilhard de Chardin, fue un importante sacerdote jesuita, paleontólogo y filósofo francés, que considera que “la muerte es una dimensión de la vida. Es nuestra compañera más fiel, la única que nunca nos abandona puesto que puede sobrevenir en cualquier momento. Rechazar la muerte, hasta el extremo, es negarse a vivir. Para vivir plenamente hay que tener el coraje de integrar la muerte en la vida.” La muerte no se esconde, te espera, no te busca porque entiende que llegaras, es inherente a la vida en todas sus expresiones, es una verdad que muchas veces duele, agota y consume la existencia. Pero ese acto mismo, permite hacernos preguntas para intentar comprender no solo lo que somos, sino lo que nos espera y nos condiciona.
Ahora la pregunta para la reflexión y el análisis sería ¿Considera usted que la muerte efectivamente nos condiciona la vida?
Bibliografía
Rodriguez, A. R. (2007). El Fedon o la trascendencia del alma. Revista Dikaiosyne, (19), 93-110.
Heidegger, M. (2022). Ser y tiempo. Editorial Universitaria de Chile.
Comentarios (0)
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Deja tu opinión